Me gustaba abrir los ojos en la noche
o de madrugada,
me gustaba encender la luz
y escribir para ti,
porque por ti se amontonaban las letras en mi puño
y no me dejaban dormir...y me gustaba.
Hoy todo es diferente,
despierto, abro los ojos, pienso en ti,
sin embargo, ni siquiera lo intento,
me pesa levantarme, tomar lápiz y papel,
tal vez te fuiste,
tal vez nunca volverás,
tal vez no te has ido...
pero ya no estas.
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